Convierte tus propósitos en hábitos

Convierte tus propósitos en hábitos

Convierte tus propósitos en hábitos

Cumplir tus propósitos saludables y comprometerte a dejar atrás patrones negativos es una tarea complicada. Prometemos comer más saludable, comenzar a hacer ejercicio, leer más o estar mejor en el celular. Pero solo unas pocas tienen éxito a largo plazo. Usa estos consejos para asegurarte de que tus objetivos de superación personal se conviertan en parte de un estilo de vida regular.

 

 

Establece objetivos claros

 

Cuando establezcas unos propósitos, debes moverse hacia algo que desees. En lugar de alejarte de algo que no quieres. La energía fluye hacia donde se dirige la atención, así que pon tu atención en lo que quieres en lugar de lo que no quieres. Así que debes ser muy específico. Por ejemplo, en vez de negarte al alcohol o a la comida, mejor trata de beber moderadamente y comer saludable.

 

 

Asegúrate de que estos objetivos sean razonables. Si eres nuevo en el ejercicio, opta por una meta diaria de 1 o 2 kilómetros en lugar de un maratón. Siempre puedes llegar a los grandes objetivos después de haber tenido un éxito inicial. No cambies todo a la vez, incluso si reconoces que tanto la dieta como el estilo de vida necesitan un cambio radical. Debes priorizar tus objetivos de superación personal.

 

 

Mantén el impulso

 

Si estableces metas claras y realistas, puede sentir que son fáciles de lograr. No hay razón para hacer las cosas más difíciles y arriesgarte a perder todo el progreso que haz logrado. Aunque las cosas vayan bien en tu dieta, no reduzcas más su consumo de calorías. Si correr una vez al día es fácil, no dobles el esfuerzo.

 

Quédate con lo que funciona y agrega algunas recompensas. Cuando llegues al primer mes, date un capricho. Si la recompensa está alineada con el objetivo, mejor. Por ejemplo, si tu objetivo es pasar más tiempo caminando al aire libre, cómprate unos tenis nuevos después de un mes.

 

 

Sé amable contigo mismo

 

Si vuelves a caer en viejos patrones, en lugar de regañarte, agradece lo que notaste. Si te caes del caballo, vuelve y vuelve a intentarlo.

 

Fuente: The Chopra Center