La cronobiología de los estudiantes

Tan distintos son el día y la noche, como distintos son los niveles de energía de una persona durante las 24 horas de una jornada normal. La manera en la que descansamos, nos alimentamos e interactuamos, puede llegar a afectar nuestra concentración y la forma en la que retenemos información. Pero, ¿Qué es la cronobiología de los estudiantes? Y cómo afecta al rendimiento escolar, a continuación, te lo explicamos.

La cronobiología es la rama de la biología que estudia los ritmos biológicos y la organización temporal de los seres vivos, analizando cómo los relojes internos funcionan; dichos cambios naturales se adaptan a los ciclos ambientales, como el día y la noche. Esta rama se enfoca en los ritmos circadianos (24 horas), funcionales para procesos como el sueño, la temperatura corporal y la liberación de hormonas, claves para prevenir la cronodisrupción.  

La cronobiología de los estudiantes

Los ritmos circadianos de un estudiante universitario, influirán en el aprendizaje y el rendimiento, siendo un aspecto crucial para la vigilia y una buena salud mental. Los jóvenes suelen presentar un cronotipo vespertino, lo que requiere de entre 8 y 10 horas de descanso, con el hipotálamo regulando el sueño. Si ajustamos los horarios escolares a estos ritmos, los cuales pueden ser distintos para cada individuo, se puede mejorar el rendimiento y el aprovechamiento escolar.

El ciclo de sueño-vigilia determina el grado de concentración que tendrá el estudiante, así como su capacidad para procesar información, siendo vital para un rendimiento académico mayor.

Como ya se mencionó, muchos estudiantes funcionan mejor en la tarde/noche, prefiriendo dormir hasta tarde, con un despertar ideal más tardío. Existe un retraso biológico en el inicio del sueño de 12-18 minutos cada año durante la adolescencia. Lo anterior significa que un inicio de clases más tardío, alrededor de las 8:30 de la mañana, ayudará a mejorar el rendimiento y el humor.

Los jóvenes en etapa universitaria requieren de entre 8 y 10 horas de sueño, menor cantidad creará un déficit que afectará la cognición. Además, dificulta la consolidación de la memoria en la fase REM (6-8 horas después de dormir). Es común que los estudiantes sufran de asincronía entre sus horarios biológicos y sociales (clases matutinas vs cronotipo vespertino), lo que puede afectar su salud mental.

Recomendaciones generales

  • Evitar el uso de dispositivos electrónicos antes de dormir, el consumo de cafeína y horarios de clases incompatibles con su reloj biológico, ya que pueden causar bajo rendimiento
  • Se recomienda exponerse a la luz natural, limitar el uso de pantallas y sustancias estimulantes después de las 3 de la tarde. Pero, sobre todo, mantener horarios constantes para mejorar la salud y el rendimiento académico

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