Coliseo Romano

El Coliseo es el principal símbolo de Roma, una imponente construcción con casi 2.000 años de antigüedad, hay que retroceder en el tiempo para descubrir cómo era la antigua sociedad del Imperio Romano.

 

Historia

La construcción del Coliseo comenzó durante el reinado del emperador Vespasiano, entre el 70 y el 72 dC. La identidad del arquitecto del edificio es desconocida, como fue generalmente el caso de la mayoría de las obras romanas. A lo largo de los años, se mencionaron los nombres de Rabirio, Severo, Gaudencio o incluso de Apolodoro de Damasco, aunque se sabe que éste no llegó a Roma hasta el año 105.

 

Espectáculos

El Coliseo fue utilizado para diferentes espectáculos. Las principales eran las peleas de gladiadores, pero estaban lejos de ser las únicas. Durante el día, se llevaron a cabo varios eventos, como la caza de animales salvajes, la reconstrucción de tierras africanas, el asesinato de convictos y, en casos raros, la reconstrucción de batallas navales. Para estos espectáculos los medios eran gigantescos, solo los emperadores podían pagarlos.

 

Hoy en día el Coliseo

Hoy en día, el Coliseo es la atracción turística más grande de Roma, miles de turistas pagan para entrar y ver la arena cada año. Hay un museo dedicado al dios griego Eros en el piso superior del edificio. Se reconstruyó parte del piso de arena para que los visitantes pudieran imaginar cómo era la arena en el pasado. Uno de los usos actuales del Coliseo es la procesión de Via Crucis, por el Papa, que tuvo lugar todos los Viernes Santo.

 

Curiosidades

  • El nombre original “Anfiteatro Flavio” fue sustituido por el de Coliseo debido a la gran estatua de Nerón que se encontraba situada en la entrada de la Domus Aurea, “El Coloso de Nerón”.
  • El emperador Tito inauguró el Coliseo con 100 días de juegos, lo que costó la vida a más de 2.000 gladiadores.
  • Existen diversas teorías sobre que el Coliseo se llenaba de agua para la representación de batallas navales, aunque por el momento no ha habido investigaciones concluyentes.